Está siendo un año de grandes discos, de grupos que me marcaron hace años y que nunca he dejado de escuchar desde entonces. Si hace unas semanas comentaba aquí la edición del nuevo y magnífico disco de
Chucho, hoy no puedo evitar hablar de ese merecido Tributo a El Niño Gusano que acaba de salir hace unos días. La verdad es que con tantas y tan buenas canciones que nos dejaron El Niño Gusano, era imposible que el homenaje saliera mal (y eso que, a pesar de ser un doble CD, yo echo de menos alguna que otra versión de
Nureyev o de
Transparente, por ejemplo). Hay de todo: Bunbury con una preciosa versión de
Papel de regalo, una emocionante
El fabricante de alas de mariposa a cargo de Refree que casi supera a la original, La Habitación Roja con un rompecabezas de más de diez minutos en
Pon tu mente al sol, la agradable visión de Sidonie de
Duerme, Fran (de Australian Blonde y La Costa Brava) con una versión casi maquetera de
Yukón, la espectacular vuelta de tuerca de
La chica que salió de la tarta por El Columpio Asesino, las risas a costa de la moda hip hop en
Cine experimental VS La ciudad de los loros... y así hasta las 35 canciones que componen el homenaje a uno de los grupos de pop español más grandes de las últimas décadas. Eso sí... ¿para cuando un disco tributo a David Bisbal? (nótese la ironía).