Estoy en plena mudanza (bueno, lo estamos toda la familia, que lo de independizarse me parece que sólo será posible si secuestramos a nuestro querido presidente del gobierno y le metemos en un zulo de esos de 30 m2 que nos quiere alquilar a los “jóvenes”) y ya se sabe, cuando uno tiene tropecientos cómics, bastantes libros y unos cuantos discos, la palabra “mudanza” da verdadero miedo. Debido a las peculiares características de esta mudanza (o dicho de otra forma, por promotores mentirosos que no entregan las casas en la fecha prevista), ya tenía metido todo en cajas desde hace unos meses, así que ahora sólo ha tocado desembalar, ordenar y percatarme de la cantidad de papel que uno va acumulando a lo largo del tiempo. Por tanto, ha tocado hacer limpieza y deshacerme de bastantes cosas, desde los viejos y destartalados juegos de rol de
El Señor de los Anillos y
La Llamada de Chtulu (que no usaba desde que tenía 14 años), hasta las espantosas revistas sobre manga que me dio por comprar durante una temporada, pasando por antiguos apuntes, carpetas inservibles o un amplificador para el teclado que se oía como el infierno.
Pero centrémonos en los cómics. A la hora de recolocarlos en las nuevas estanterías uno se da cuenta de varias cosas, por ejemplo de lo cómodos que son de almacenar los tomos, al contrario que los tebeos en grapa (aunque debo reconocer que me sigue gustando este formato). También se encuentran viejos cómics que no recordaba ni que tenía, como la miniserie de
La Máscara de la que habla
Torpin en su blog (echadle un vistazo) o un par de tomitos de
Hessa de los que creo que colecciona
Alice (por cierto, Alice, si los quieres dímelo y te los mando), entre muchos otros. Especial alegría me ha dado revisitar los tebeos de Zinco (debido probablemente a que por fin parece que tendremos ediciones buenas, bonitas y baratas de DC). En fin, voy a seguir removiendo unos cuantos ácaros.
Por cierto, creo que podré escribir por aquí hasta el martes o así, luego tocará esperar hasta que cambien la línea telefónica por lo menos una semana