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Dame argo!

Dame argo!

Estoy haciéndome la lista de las novedades que me interesan de todo lo que va a salir el mes que viene con motivo del Salón del Manga y del Expocómic madrileño, y me sale esto:
Imprescindibles: 20 TH CENTURY BOYS de NAOKI URASAWA, BIBLIOTECA GRANDES DEL CÓMIC: RIP KIRBY de ALEX RAYMOND, LOS MAESTROS CERVECEROS Nº4- FRANK 1997 de JEAN VAN HAMME y FRANCIS VALLÈS, CLASICOS DE CIENCIA-FICCIÓN DE EC, MEK de WARREN ELLIS y STEVE ROLSTON, HAMMER OF THE GODS: ENEMIGO MORTAL de OEMING y WHEATLEY, UZUMAKI de JUNJI ITO, X-STATIX: LAS LUNAS DE VENUS de PETER MILLIGAN y MIKE ALLRED, JUVENTUD CABREADA #1 de Johnny Ryan, SUDANDO TINTA Nº2 de Peter Bagge.
Muy probables: MAX: PUNISHER EL FIN de GARTH ENNIS y RICHARD CORBEN, SMAX THE BARBARIAN de ALAN MOORE y ZANDER CANNON, ICONOS 4F: LA COSA - CAE LA NOCHE SOBRE YANCY STREET de DEAN HASPIEL y EVAN DORKIN, WENDEL de Howard Cruse.

Ermm... pues eso, una ruina. Ya podía darme algo el gobierno de esos 40 milloncejos de euros que dicen que van a invertir en la promoción de la lectura (al fin y al cabo, esa ya es una batalla perdida en este país).

Pequeños monstruos

Pequeños monstruos

Hoy he dado mi primera clase de inglés extraescolar. Me ha tocado lidiar con 15 chavalines y chavalinas de entre 7 y 12 años y, bueno, la verdad es que ha sido agotador. Debe de ser que mi presencia les impone más bien poco, pero el caso es que se han pasado toda la hora gritando y volviéndome loco, y ningún tipo de amenaza ha conseguido controlarlos (ni decirles que voy a hablar con sus padres, ni confiscarles los tazos, ni ponerme serio...) Sin embargo, pese a ello, debo reconocer que merece la pena, sobre todo cuando consigues interesarles con algo (he logrado llevármelos a mi terreno cuando me he puesto a traducirles los nombres de los enemigos de Spiderman). En fin, a ver como evoluciona la cosa. Y ya saben, si no vuelvo por aquí es que han acabado conmigo.

Stephen Frears

Stephen Frears

Ayer repusieron en Localia Café irlandés de Stephen Frears. Como ya he dicho alguna vez, no tengo ni idea de cine y, de hecho, es uno de los medios que menos me interesa, aunque no tengo una explicación racional del por qué. Pese a ello, hay películas que me emocionan y con las que disfruto enormemente, y Café irlandés es una de ellas. No sé si será por esa típica familia humilde irlandesa tan bien retratada, o por ese padre tan unido a su prole pese a su agrio carácter, o por ese ambiente de taberna y cerveza negra que se respira en cada imagen, o por esos jóvenes sin futuro que han descubierto muy pronto la gran mentira que es la vida... Como digo, no sé exactamente el motivo, pero me encanta esta película. Además, no es la primera vez que me pasa esto con Frears, ya que otra de mis películas favoritas es, sin duda, La camonieta, muy en la línea de Café irlandés. Y claro, no me puedo olvidar de Alta fidelidad, otra maravilla que no me cansaré de ver una y otra vez.

Doucet rima con Larcenet

Doucet rima con Larcenet

Antes de irme a dormir, y si el sueño no me puede, quiero comentar dos de los mejores cómics que he leído últimamente, uno norteamericano y el otro francés.
Por un lado, y aunque fue publicado hace ya algunos años, me compré hace unos meses el Diario de Nueva York de Julie Doucet. Se trata de un cómic autobiográfico en el que la autora no se corta un pelo a la hora de relatarnos detalladamente todas sus experiencias: las relaciones, sentimentales y sexuales, con su extravagante novio, su inestable forma de vida, la suciedad de su apartamento, su trabajo como dibujante... Todo ello narrado con una aparente sinceridad y una naturalidad que consigue engancharnos hasta el final (un final abierto, claro, en el que Julie toma una decisión importante en aras de cambiar su vida). Además, el dibujo, recargado y personal pero con un marcado estilo underground, acompaña perfectamente a la historia. Se hace corto, pero merece la pena, sin duda.
Por otra parte, ya me leí Los combates cotidianos de Manu Larcenet. Aunque también de temática realista, es completamente diferente al caso de Doucet (podríamos contraponer las sociedades francesa y norteamericana para explicar estas distintas formas de realismo, pero creo que sería injusto y nada representativo de las amplias y cosmopolitas realidades que conforman estos dos países). El caso es que aquí se nos cuenta la historia de un fotógrafo con ataques de angustia que decide dejar su trabajo e irse a vivir a una casita perdida en el campo, donde conocerá a todo tipo de personas (entre ellas, una chica que podría ser su gran amor, aunque habrá que esperar al segundo tomo para saber si lo que en éste parece seguro se confirma). Larcenet se recrea en los paisajes, en los pequeños detalles, en las relaciones familiares (el hermano del protagonista aporta el toque de humor a la historia) y sentimentales, y también en esos terribles ataques de angustia. Sin embargo, no se trata sólo de, digamos, un tebeo contemplativo, sino que ocurren muchas cosas y muy importantes, como el hecho de que algún personaje nos demuestre que no todo es lo que parece.

El bosque

El bosque

Anoche fui a ver la última película de Shyamalan, The Village (por cierto, hubiera sido mucho mejor traducirla como El pueblo, si la habéis visto ya, creo que estaréis de acuerdo conmigo). Si hay algo que me gusta de este director es que siempre suscita opiniones contrapuestas, sus películas o son una mierda o son obras maestras, depende de a quién preguntemos. A mí, por ejemplo, no me gustó El sexto sentido, pero me encantó El protegido y me gustó también mucho Señales. ¿Y El bosque? Pues El bosque me ha gustado, quizá no tanto como las anteriores, pero he salido contento del cine. Y es que Shyamalan maneja al público como quiere, y eso me gusta. Lleva al cine a la gente pensando que van a ver una película de terror y... y sí, algunos sustos hay, pero también hay una gran historia de amor, una inmejorable ambientación, una dura crítica al sistema (mucho más interesante que las obviedades de Michael Moore), y cómo no, un final sorpresa que no es tan sorprendente por la trama en sí, sino más bien por lo que se espera de la película en un principio.

La foto de la "polémica"

La foto de la "polémica"

Esta foto es de hace unos tres añitos, de unas vacaciones "made in Spain" (es decir, en Benidorm, donde los jubilados). No se fijen en mi cara de susto, ni en el trozo de la de mi amigo a la par que guitarrista, fíjense en ese pedazo de ejemplar del Marca (para algo he puesto la flechita, que hay que explicarlo todo XD). El caso es que esta foto la mandamos para un concurso de maquetas y hubo bastante cachondeo con lo del Marca, con comentarios del tipo: "vosotros que vais de que os gustan grupos independientes, de que leéis tebeos, que si tal que si pascual, ¡y en realidad os compráis el Marca, paletos!". ¡Pues no! Ese Marca no era nuestro, era de otro amigo que también vino al viaje, así que somos inocentes. Ni siquiera lo hojeamos (bueno... un poquito, ejem, ¿quién se puede resistir a saber cómo va la última lesión de Ronaldo o si van a echar a Irureta?;)). Vale, esto no es ni polémica ni es nada (una estupidez, como mucho), pero quería actualizar el blog y no se me ha ocurrido nada mejor. Mañana más y peor.

De Madrid al cielo

De Madrid al cielo

Hay veces en que uno se mueve por un Madrid en el que parece no ocurrir nada, bien por ir sumidos en nuestros pensamientos, bien porque realmente no sucede nada extraordinario, el caso es que la capital se nos muestra como un simple y monótono ir y venir de personas grises y aceleradas. Por el contrario, en otras ocasiones, se nos aparece ese Madrid mágico en el que el contraste, la sorpresa y lo extravagante se encuentran a la vuelta de cada esquina.
El sábado fue uno de esos días. Tras visitar la exposición de Lichtenstein en el Reina Sofía (muy buena, pero más pequeña de lo que esperaba), nos dirigimos a lo largo de Atocha encontrándonos enseguida con una amplia comitiva de jóvenes y sonrientes gitanas de una belleza que ni Lorca hubiera podido reflejar (luego nos enteramos de que eran familiares del popular, por varios motivos, Farruquito). Poco después, acercándonos ya a la Calle del Prado, nos topamos de frente con la inauguración de la bizarra Iglesia de Cienciología, con sus acólitos, muy parecidos a los mormones, repartiendo información y una orquesta de aspecto bastante ridículo animando el cotarro (también nos enteramos más tarde de que Tom Cruise andaba por allí ganando conversos). Unos metros más adelante, uno de mis amigos y yo nos disponíamos a consultarle a una espectacular mujer qué estación de tren era la más cercana, si Recoletos o Atocha, pero desistimos súbitamente del intento cuando, al darse la vuelta la susodicha, nos percatamos de que era más hombre que todos nosotros juntos. La noche acabó con una de esas baratas pero deliciosas cenas en un chino y con una larga conversación a cuatro bandas sobre mil y una idioteces en un bar de esos en los que el volumen de la música no obliga a gritar cada palabra. Vamos, lo que se dice un buen día.

Love Killer!!

Love Killer!!

Se me olvidó comentar por aquí que el pasado domingo, a eso de las once y media de la noche y sin venir a cuento ni anunciarlo en ningún lado, pusieron en La 2 un concierto de este mismo año de Killer Barbies. La verdad es que he seguido a este grupo desde que empezaron y, aparte de gustarme su divertido punk-pop y esa imagen de peli de serie B, siempre me han parecido admirables por su integridad, por ser fieles a sí mismos, por dejar su compañía de discos y montar un sello propio, por abandonar Bisbalandia (léase España) e irse a Alemania a triunfar como se merecen... Confieso que aún guardo con cariño, como si fuera un fan de esos histéricos que salen en tv, el par de cartas que me contestaron Billy King y Silvia Superstar en aquellos primeros tiempos del grupo. En fin, que el concierto del otro día no fue de los mejores que les he visto, la verdad, pero me siguen entusiasmando (y un aplauso a TVE por poner el concierto sin avisar, como relleno y no promocionarlo en absoluto; claro, que hay que publicitar también Eurojunior y no hay tiempo para todos!)

Dragó

Dragó

Contradictorio, pedante, intelectual, loco, todo lo que quieran... Pero también gran conversador, culto, inteligente, respetuoso, investigador... Siempre he admirado a Sánchez Dragó. Me han interesado sus programas televisivos (Dragó es de los pocos entrevistadores que escucha a sus interlocutores y que se documenta personalmente acerca de los mismos), sus libros (bueno, sólo he leído tres de ellos, pero no serán los últimos) y, en definitiva, su peculiar vida llena de viajes exóticos, mujeres y libros, muchos libros. Mañana comienza su nuevo programa en Telemadrid (a eso de la 1 de la madrugada, ya se sabe, el horario designado en tv para todo lo que tenga que ver con la cultura en general), y seguro que será tan adictivo como, para mí, ha sido siempre Negro Sobre Blanco. Ya, ya sé, luego vendrán humoristas de gran prestigio como Cruz y Raya o Los Morancos imitando a Dragó con ese humor lleno de agudeza e inteligencia y dejando claro lo aburrido que es el tío este de los libros (¿cómo va a ser entretenido un programa en el que dos personas hablan de libros y no sale Coto Matamoros ni una "chica sardá" enseñando pechuga?). Pues eso, dejémonos de tonterías y todos a ver Crónicas, hala.

Vámonos de fies

Vámonos de fies

Habla Torpin hoy en su blog de discotecas, bailes etílicos, pachangueo y todas esas cosas que hacen (¿hacemos?) los jóvenes aunque sobradamente preparados los fines de semana en aras de lograr una supuesta diversión. Pues bien, en Alias, un magnífico cómic guionizado por Brian Michael Bendis, hay un momento en que su protagonista, Jessica Jones, ha de proseguir la investigación de un caso acudiendo a una de esas macrodiscotecas tan habituales en los polígonos industriales del extrarradio, y sus palabras nada más entrar en ella y ver el panorama son contundentes (iba a colgar la viñeta en cuestión, pero no lo he conseguido por problemas técnicos ajenos a mi voluntad, como se suele decir):
"Que me jodan. Estamos condenados como sociedad. Tan condenados como podamos estar. Esta gente es la razón por la cual nunca voy a ningún lugar que se parezca remotamente a este sitio"

Depresión post-examen

Depresión post-examen

Es bastante jodido ver que te faltan sólo tres asignaturas para acabar una carrera, que ya debería haber acabado hace tiempo, y que el primero de esos exámenes te salga de pena. Eso es lo que me ha pasado a mí hoy. En cualquier caso, estoy seguro de que cuando la termine, si lo consigo algún día, aún seguiré preguntándome cuál es el criterio que usan los docentes universitarios a la hora de corregir exámenes. Supongo que le habrá pasado a mucha gente, pero al menos yo he aprobado exámenes sin tener ni pajolera idea de lo que estaba haciendo, he suspendido otros con la total seguridad (revisiones posteriores incluidas) de haberlo bordado, he vuelto a aprobar otros sin haber estudiado absolutamente nada ni haberme leído los libros correspondientes... En definitiva, la universidad no sólo me decepcionó desde un principio al ver que, en el 99% de los casos, lo que se pide al alumno es memorizar y no razonar (vamos, como lo que hacíamos en el cole pero a lo bestia), sino qie tampoco me ha servido para saber si realmente se han valorado mis conocimientos o mi falta de ellos.
En fin, para animarse un poco tras estas cosas unos comen chocolate, otros se van de compras a las rebajas, y yo... pues me he comprado Los combates cotidianos de Larcenet, un álbum que tiene muy buena pinta, ganador en Angouleme este mismo año y cuya valoración ya daré en cuanto lo devore.

Dobladores de pacotilla

Dobladores de pacotilla

Cuando me enteré de que el "actor" encargado de doblar a Garfield en España ha sido nada más y nada menos que Carlos Latre, tomé la invariable decisión de no ir a ver la película (al menos doblada). ¿Qué pasa últimamente en este país con los doblajes? Hace poco teníamos al cantante de El Canto del Loco con su repelente voz en Escuela de Rock, también hemos tenido que soportar a los deprimentes Cruz y Raya destrozando por completo Shrek... y ahora esto. Para colmo, en la versión original de la película Bill Murray pone la voz de Garfield, ¡Bill Murray! ¡El mejor actor yanki de todos los tiempos! Y aquí ponemos a Latre... Claro que, en el fondo, esto nos deja claro como están las cosas por aquí: en el país del cotilleo, del mal gusto y del humor sin gracia, ¿quién mejor que Latre para que el público eche unas risas recordando al tiempo sus inteligentes intervenciones en ese gran programa marciano de cuyo nombre no quiero acordarme?

Base Lunar Reloaded

Si no llega a ser por el bueno de Torpin, que me ha despertado del letargo avisándome de que ya se está acabando agosto, no sé cuando hubiera vuelto por aquí. Y es que, a pesar de haber vuelto de vacaciones hace ya bastantes días, he alargado un poco las “vacaciones de internet”, conectándome lo menos posible y generalmente para bajarme alguna cancioncilla. Pero bueno, ya estoy por aquí otra vez, y para comenzar pasaré lista de algunas de las claves de mi verano (por cierto, espero que lo hayáis pasado bien todos, que por lo que he leído echando un vistazo a algunos de vuestros blogs parece ser que sí).

- Pepa Niebla: A principios de mes tuve la suerte de poder leer (devorar) este libro de Torcuato Luca de Tena. Es curioso, ya que en principio, el libro lo cogí en un rastrillo de intercambio de una biblioteca con objeto de dárselo a un amigo fan acérrimo de Luca de Tena; sin embargo, antes de dárselo lo hojeé y ya no lo pude soltar (ya en el prólogo se le atribuye al protagonista de la novela esta lapidaria frase: “Huyo del mundo porque me da miedo; de las gentes porque me dan asco”). Pues bien, puedo afirmar que si no es el mejor libro que he leído en mi vida, está sin duda entre los cuatro o cinco mejores. La novela es impresionante, engancha desde el principio, te sorprende al final de cada capítulo en una especie de “in crescendo” que parece no tener fin, y, sobre todo, consigue que uno se replantee muchas cosas acerca de los objetivos de nuestra vida, de la integración en la sociedad, de quienes somos realmente... Y además, en cuanto a la descripción y el profundo tratamiento de la juventud, creo que esta novela se pone al nivel de obras maestras como El árbol de la ciencia de Baroja o El Jarama de Sánchez Ferlosio.

- El norte: No puedo evitarlo, me tira mucho el norte de España: su tiempo lluvioso, sus paisajes en los que se mezclan sin complejo playa y montaña, sus gentes, sus pequeños pueblos aún no avasallados por las modernidades de la ciudad... Cada vez que voy para allá, se me renuevan los ánimos (que luego vuelven a decaer al llegar aquí).

- Festejos: Hay una canción de Alpino titulada “Odio las fiestas” cuya letra comienza así: “Odio las fiestas populares / las discotecas y los bares / Y el infierno en la Tierra es para mí / como Sevilla en la feria de abril”. Esto viene a que, pocos días después de llegar, lo primero que se les ocurre a mis amiguetes es que les lleve (ahora que tengo carné me está tocando ser chofer) a las fiestas de una pequeña población madrileña (ya se sabe que agosto es el mes de las fiestas por excelencia), y la verdad es que no acabo entender exactamente la diversión en festejos de este tipo: las verbenas, la orquesta en la plaza, los doscientos mil borrachos, las vaquillas... arg, cada vez me siento más fuera de lugar en esas ocasiones, ¿será que me estoy haciendo viejo?

En fin, ahora a ponerse a estudiar, que me quedan tres asignaturas para acabar la carrera y no sé yo si a este paso terminaré algún día. Y a actualizar el blog con regularidad, como debe ser (me tendréis que soportar de nuevo, ¡bwahahaha!).

Nos leemos en agosto

Nos leemos en agosto

Con el objetivo de escabullirme del asfixiante calor que hace en Madrid, me voy a pasar una semanita y pico al lugar que aparece en la foto (está en el norte de España, y no doy más pistas, que se enteran los paparazzi). Así que el blog se toma un descanso hasta principios de agosto. Pasad todos unas buenas vacaciones (si no lo habéis hecho ya).

No comments

Por supuesto, como cualquiera, nunca he deseado la muerte a nadie ni he restado importancia a la muerte de alguien. Sin embargo, eso no quita para que me cabreen bastante algunas cosas. Si muere alguien relacionado con el mundo de los cómics, a nadie le importará y la noticia difícilmente será mencionada en algún medio de comunicación (por muy importante que haya sido su trabajo en la Historia del 9º arte; Ejemplos recientes: Julius Schwartz y John Buscema). Si muere algún escritor que no aparezca habitualmente en los primeros puestos de la lista de ventas, puede que se haga eco alguna publicación cultural minoritaria, pero poco más. Y así podemos seguir un buen rato. Hoy, como sabréis, ha muerto una de esas marionetas de la prensa rosa, famosa por... por no hacer nada, y tendremos noticias, programas especiales y debates amarillistas hasta la saciedad. Y yo, que no quiero caer en tópicos del tipo "el mundo es injusto" o "la vida es una mierda", la verdad es que no sé qué decir.

Comprad, comprad, comprad...

La publicidad televisiva cada día da más asquito. La verdad es que no puedo entender a esa gente que dice cosas como "lo mejor de la tele son los anuncios" o "¿has visto el nuevo de pepsi?", yo procuro evitar a toda costa tragarme algo tan aburrido como la publicidad. Sin embargo, a veces no merece la pena hacer zapping (cuando el espacio publicitario es muy corto, como en las interrupciones de Buffy, por ejemplo) y tiene uno que apechugar con los últimos spots de moda. He aquí los tres que más grima me dan:

Coca-Cola: menuda tontería se han sacado esta vez los publicistas del popular refresco. Con la excusa de aprovechar la moda del cine indio (las tan manidas películas de Bollywood), nos ponen a Apu cantando una repelente canción hortera al tiempo que reparte coca-colas por doquier. Pero lo peor es el chiste malo final, no sólo porque no tiene gracia, sino porque se burla con sorna de las creencias hindúes (algo así como decir: ¡ja, ja, qué tontos son los indios estos con su ética y su moral, y qué listos somos los occidentales, que no perdemos el tiempo en polladas de esas y además tenemos Coca-Cola!).

Aquarius: a esto podríamos llamarlo metapublicidad, o márketing sobre márketing, vamos, el acabose. Intentar vendernos algo diciéndonos que somos libres para comprar lo que queramos. ¿Y qué hace la gente libre? Pues, como podemos ver en el anuncio, reunirse en masa en una esepecie de descampado y empezar a levantar los brazos como gilipollas.

Yoshimura: lo siento, me da tanto repelús este anuncio que ni siquiera me he fijado en qué coche anuncia (uno de esos para nosotros los jóvenes, creo). En este caso, estamos ante un spot moderno y cool, y rabiosamente original. Dos pijos, uno japonés y otro... ¿español?, se intercambian las cabezas para conducir en sus respectivos países. Cualquiera diría que esto es una imbecilidad, y estaría en lo cierto. Pero claro, lo disfrazamos un poco de cosa moderna y joven, y hala, ya tenemos otro premio al anuncio más rompedor.

Dios los cría...

Hace unas semanas un amiguete mío tuvo un accidente muy grave con el coche. Afortunadamente, no le pasó casi nada, aunque estuvo a punto, pero el Saxo quedó directamente para chatarra. Hoy he recibido un mail de otro amigo, que es el que más a menudo ve al susodicho del accidente, y me comenta acerca de éste último: pobre miki,se le ha jodido la nave,dice que fue un meteorito, pero no creo... . Todo esto viene a qué a veces no sé que pensar acerca de nuestra tendencia a bromear hasta con las cosas más graves, ¿es normal? ¿es, ummm, sano? Por un lado me parece bien descargar de preocupación y seriedad a este tipo de cosas, pero por otro, pues, puede que no tenga ninguna gracia (lo peor es que, para colmo, el primero que bromea sobre ello suele ser el propio afectado).

Segundas partes siempre fueron buenas

Segundas partes siempre fueron buenas

Esta tarde he ido a ver LA película. Sí, amigos, hoy me vais a permitir que ejerza de fan acérrimo y poco objetivo. ¡Y es que cómo me ha gustado Spiderman 2! Por primera vez, he disfrutado tanto viendo una película de superhéroes como leyendo sus cómics. De hecho, ver esta 2ª parte de Spiderman es casi como leer uno de sus tebeos: tiene toques de humor (genial lo del ascensor), acción verdaderamente espectacular, una trama más centrada en los personajes que en los efectos especiales (pese a que éstos son insuperables)... Todo está bien llevado: Peter es más Peter que nunca, su relación con MJ es creíble e interesante y la tía May es tan pesada y moralista como en las viñetas. Tanto me ha gustado que hasta me he olvidado de mi cinismo y me he emocionado cuando al final de la película toda la sala se ha quedado como un minuto aplaudiendo (algo que jamás había visto antes en un cine), al tiempo que unas chicas gritaban: ¡viva Spiderman!

A la conquista del Top Manta

A la conquista del Top Manta

Estamos preparando la maqueta de despedida de Madame Terrible (tras ella cambiaremos de nombre y empezaremos a buscar una cantante femenina, se supone). Lo bueno de hacer música sin pretensiones de ningún tipo es que podemos hacer lo que nos da la real gana. Poco importa que yo cante de pena (a pesar de los nuevos micros tan buenos que tenemos mi voz no mejora, qué extraño...), o que grabemos las canciones como buenamente podemos en el ordenador (con cables por todos lados: al teclado, a la guitarra, al pedal, al micro...), todo eso no nos quita las ganas y la diversión que supone hacer nuestras cancioncillas. Recuerdo la tremenda ilusión que me hizo la primera vez que nos pusieron en la radio (en el Diario Pop de Radio 3), no sólo es que sonara algo hecho por nosotros en la radio, sino que una de las personas a las que más admiraba y admiro, Jesús Ordovás, ¡se había fijado en lo que hacíamos! (luego me pasaría algo similar cuando nos puso Juan de Pablos en su programa). Vamos, que ya se podía quedar Bisbal con todos sus millones de copias vendidas, porque a mí sólo con eso me valía. Y, por supuesto, me sigue valiendo.

Para ser conductor de primera...

Para ser conductor de primera...

Me ha costado muchos años animarme, ya que mi miedo a cualquier cosa con ruedas era casi legendario, sin embargo, este mismo año me puse con ello y hoy mismo he aprobado el exámen práctico de conducir (y a la segunda, ¡todo un logro con lo patán que soy!). Así que, como se suele decir, ya hay otro peligro al volante. Tengan cuidado al cruzar.